La Gaceta de Ultramar.Dia 2039. 7/0)

La Cordada de los incoscientes. I

Bernardeau Patric, hijo de un Pied Noir, corría el 68 o 69, era rápido con las chicas, su dominio del francés le daba esa ventaja.
Nada podíamos hacer.
Ni el hijo del juez Ortíz
Ni el del comisario.
Ninguno lo alcanzábamos.
El Guaperas le habiamos bautizado.

Mientras subíamos las primeras cuestas de Los Garres, hacia nuestra imponente peña con ese nombre tan güertano de La Panocha que tantas tardes acompañamos trazando sus vías de escalas libres o artificiales.
Atrás iba quedando El Valle, a nuestras espaldas, cada vez más bajo, con mayor amplitud, que poco a poco se agrandaba en el horizonte.

Poco a poco se ensanchaba la ciudad, iba apareciendo la huerta con su mosaico de colores, como un ropecabezas de colores, con todos tonos del verde.
A medida que subíamos, las dos superestructuras religiosas se iban imponiendo como faros en la noche, iluminaban toda la vega, reinaban como los reyes del valle.
Con sus 90 metros la gigantesta torre cristiana de la catedral se iba imponiendo a la ciudad.
Del lado norte el santo, con sus brazos en cruz se ergia sobre los restos del castillo Moro del Monte-Agudo, para seguramente indicar que estas tierras, ya definitivamente no era lugar de musulmanes.
En eso ya comenzó a aparecer la pinada que antecedía a la cumbre.

Cuatro componíamos la cordada del Club O.J.E. Sección Montaña, que, pa las generaciones de hoy, éramos los aprendices del Nacional Sindicalismo y haber sido hoy los «Guardianes de la Raza». Pero se ve que en algo erraron con nosotros, pues nada mas lejos de la realidad…
El guaperas, medio franchute Argelino.
El Pepe el Carnicero (aprendiz de carnicero).
El Culovaso, por sus gruesas gafas (Aprendiz de falangista).
Y yo mismo, que no tenía apodo, pues mi nombre yá daba entrada a una famosa pelicula de éxito internacional.

Por fin llegamos…

Era la primera vez que desoiamos a nuestro Maestro El Tirolinas.
«Nunca, pero nunca vayan solos a la montaña».
Y menos sin avisar.
Siempre decía.

Nuestra edad rondaba los 13/14 añicos, hombrecicos ya éramos, «pensábamos».

Sin perder tiempo ya en la base, hicimo el plan de ataque.
De cabeza de cordada iria el Pepe, yo como su segundo, asegurando y afirmando su avance.
La 2 ªcordada sería de cabeza, el Culovaso y el Guaperas como su segundo.

Como los medios eran escasos y en esa epoca las cordadas no dejaban ni una clavija, la pared estaba limpia, sin apoyos.
Decidimos atacar por vía de la chimenea, que era 80% en libre, era solo habilidad, destreza y piernas como acero.
En un tris, el Pepe hizo el primer largo, chimenea arriba, y clavando el primer apoyo, respiramos aliviados.
Ahí, ya asegurado por el Pepe, subí hasta el 1er punto de reunión.
El Pepe hizo el 2º largo, también en chimenea; volvió a asegurar colocando otro punto de apoyo.
Era el momento de la 2ª cordada iniciar su ascensión hasta el 1er punto de reunión , ya con la vía abierta y asegurada por mí, con la 2ª cuerda.
Los oí discutir y titubear, como que no se decidían…

-Vaaaamos -decía el Pepe, desde arriba.

Finalmente e Culovaso subió y le hice espacio en la pequeña repisa, se aseguró al punto de apoyo y mandó la cuerda al Guaperas…
Este, no paraba de reclamar, hasta que el Pepe le pinchó un poco.
-Franchuuunte , medio-moooro,  renegaaao.
El Guaperas subió como un cohete.
Por su falta de técnica, se destrozó los nudillos, las patas y brazos tó raspeao.
Llegó, se amarró con tres vueltas a la clavija.
Colorao como un tomate y con largos resuellos se apoderó de la repisa que casi nos hace caer.
Subí rápido al 2º punto de reunión.
El Pepe inicia el trecho final de escalada artificial, más o menos 8/10 clavijas.
Avanza tranquilo,
con seguridad y vá dejando las dos únicas clavijas de duraluminio francés para el rappel del descenso.
Clava, mosquetonea y avanza.
Clava mosquetonea y avanza y yó le aseguro la cordada, esa la tecnica.
Sin contratiempos hace cumbre.
Ahora el culobaso pasa de la 1″ reunión a la 2″ con riesgo cero pues yó lo aseguro con la cordada.
Una vez el culobaso asegurado , es mi turno de hacer cumbre.
Avanzo y en un ratito estoy con el Pepe.
Disfrutamos, de las vistas, hacia el este azulea el mar al sur Sierra Espuña.
Corre un viento medio fuerte asi que avisamos al Culobaso y al Guaperas que suban.

Se escucha de nuevo al Guaperas reclamar, esta vez no se entiende lo que dice, pues debe ser un dialecto medio árabe/francés, no se.
Pero que está perdiendo el control está.
Decidimos no insistir pues, aprendimos del Maestro Tirolinas que el pánico en el monte es lo peor, y no se cura gritando.
Pensamos y pensamos para que Culovaso se mantenga firme, pues el es el salvavidas de su compañero.

Pasa media hora y el Culovaso empieza a ponerse nervioso.
Dice que el franchute está sin habla y atorao.
Su voz yá perdió la firmeza.

Vimos que la noche está por llegar asi que hay que empezar a bajar y esta vez con rescate incluido….

Via La Chimenea

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Las Músicas de Ultramar

Al mal tiempo buena cara, así que, mientras salvamos al Franchute, escuchemos unas músicas de Ultramar.

Raul levié


Gracias Buenos Aires

 https://m.youtube.com/watch?v=SFANa7wL6QY

Adios nonino

La Gaceta de Ultramar. Día 2038. 6/06



La Esclavitud del siglo XX

Estaba repasando las reliquias que de vez en cuando me aparecen en mi incansable búsqueda por los mercadillos de pulgas y del trueque de Ultramar.

Son esos lugares que todo se vende y se compra, o se cambia.

Donde aparecen las historias vividas por los pioneros, los que llegaron con sus sueños inmensos de otra vida mejor.
No les fue faáil; a veces se volvieron a encontrar con las miserias antes vividas.

De nuevo enfrentaron la codicia y el engaño.
Mas eso no los desanimó; siguieron y siguieron hasta encontrar:
Lo que lo que buscaban…

Por la edad y las ropas de la foto, debieron llegar poco después de la abolición de la esclavitud, cuando se les acabó el negocio a los corsarios portugueses, allá por 1888/1900.

Por lo visto y vivido en esas tierras y estos últimos acontecimientos en el norte, aun hoy permanece esa marca en la sociedad americana y el trauma de generaciones de esclavitud sigue.
Tanto en el sur como en el norte…

Por el texto del retrato y el lugar del hallazgo, los pioneros malagueños que a punta de escopeta defendieron su libertad, vinierom despues al Río de La Plata.

Y lograron sobrevivir.
Y tal vez realizar sus sueños.

Por el hallazgo entre cachivaches y trastos viejos, del mercado de pulgas,
las siguientes generaciones olvidaron su  pasado;

Sus Raíces…

Solo quedó la foto…
En la basura.
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Las Músicas de Ultramar

Este santafesino, relata ese espiritu de los pioneros de ultramar.

Jorge FendermoleHispano
https://m.youtube.com/watch?v=SOsBWWPXGK4

La Gaceta de Ultramar. Día 2037. 5/06

«El camino de La Pandemia»

Hoy doy un repaso a las pandemias en Ultramar.

En Brasil cada día es una sorpresa: ayer mismo abren los shopping y los números parecen milagrosamente bajar.
Las playas comienzan a poblarse.

El virus convive ya como uno mas, sin grandes diferencias de clases.
Al que le toca, le toca, como dice su presidente.

En el Río de la Plata Oriental del Uruguay, la palabra es insignificante.
Sin graves problemas, visto y no visto, el virus pasó casi de largo, rumbo a Buenos Aires.

En la capital del Río de La Plata marcan la diferencia.
Es la llamada viveza criolla, algo así como un madrileño criado en Barcelona y residente en «Bilbado».

Hoy mismo han creado el termino «Noventena»,  asi que aqui se está haciendo historia.
Es decir amplian la «estadia obligatoria domiciliaria», hasta los noventa dias corridos, aunque minutos antes de anunciarlo, lo amplian a 10 días mas, así que de momento seran 100 dias de cuarentena, a «Cientena».
Es el nuevo concepto.

También se crean dos seudo ministerios:
1.- Ministerio de pandemia económica
2.- Ministerio de pandemia psicológica.

El primero con emisión incansable de pesos y colocarlos en la calle a través de pagos a funcionarios y proveedores.
Suspensión internacional de pagos y doble «cepo» cambiario.
Así que se está creando escuela y los gurús financieros mundiales están muy emocionados pá ver como sigue el partido.

El segundo, mas simple de gestionar por ser la argentina la primera potencia mundial en la creación de psicólogos.
Y una población psicológicamente avanzada, hoy muy trastocada por el largo encierro actual mas la incertidumbre de si con la «Centenia», todo se soluciona y cuando tomarán mate de nuevo con la misma bombilla…

Lo que no hay duda es que casi todos los ciudadanos del mundo estamos entendiendo la clase de gobernantes que nos han tocado.
Podríamos compararlo con la discreción y claridad de los países europeos del norte europeo.

Seudo-democracias se transforman en Seudo-dictaduras.
Crear la confusion es ley.
Medran y engordan los inútiles.
La mentira se instala.
Triunfa el «Gran Hermano».

Moraleja:
* No nos preocupemos: «no hay mal que 100 años dure, ni cuerpo que lo aguante».
* Que no nos confundan ni nos alumbren el camino.

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Las Músicas de Ultramar.

Sí, también en Ultramar leen y escuchan a los gallegos, aunque en su historia reciente los tacharon…
Escuchemos, pues, a Quevedo que algunos cientos de años atrás colocaba en el papel cosas raras.
A G. Lorca, que duró poco por ser algo incomodo pal poder.
Aderezado por Paco Ibañez, el Vasco incombustible.
https://m.youtube.com/watch?v=3Lbmcm3Jd5Y

La Gaceta de Ultramar. Día 2036. 4/06



Raspeando los caminos, el ermitaño sin barbas y la Virgen Embarazá – III

Después de disfrutar del arte y haber descubierto a la Virgen como ser humano y de la agradable compañia de la ermitaña nos sentamos en el pollete del porche.

Yo, muy pensativo, sin entender por qué se ocultaba esa faceta de la Virgen, tan familiar y agradable.
Que para los cristianos antiguos no suponía nada negativo.
Tanto, que hasta estaba ese bonito mural.

¡Está claro que, si de verdad quieres saber algo, apártate de ilustraos!
Que el terremoto no te pille dentro la escuela.
«Patea los caminos».
Habla con las gentes…

A mi compañero empezó a gustarle mis locuras de salir sin mucho rumbo.

En eso llegó el ermitaño y charlamos un ratico

Güeno güeno, así que, paseando un ratico por estos montes, onde no pasa ni Dios.
Tenéis que venir pal día la Virgen que esto se pone que no cabe ni un alfiler y hay berbena, jotas, trovos y hasta arrope.
Hasta el marqués d’estas tierras se acerca a convidarnos.

-Pero, ¿no les da reparo estar aquí los dos solos, lejos del pueblo, sin medico ni ná?

-Mira, joven, aquí tenemos tó de tó.
La mejor mecina es la del monte y el solecico mañanero.
A la tarde una güena lumbre, y un piazico tocino asao o unas castañicas con un chatico de vino.

-Ah -le dije yo-. Pero, ¿hay güen vino por aqui?

-Quiá, güeno nó, güenismo.
Espera ahí… -me dijo.

Al poco salió con dos botellas…
Y un vasico pá probar.
Cátalo y me ices
(¡¡Viejo Zorro..!!.).

-¿Que te paece la pinta?
-Uhh, muy güeno -le dije.
-Estas dos botellicas son pá vusotros, que me habéis caido bien…

-No, no puedo aceptarlo nó. Dígame cuánto le tengo que dar…
-De eso ná -me insistió- tengo el gusto de convidaros. Además son del Marqués, que siempre me trae unas cajicas de gorra…
Buen pajarico ese marques, es muy güeno con nosotros.

-Entonces, ¿le puedo dejar una ayudica pá la Virgen?
Pá cuidarle las cosas.

Eso yá es otra cosa, porque el Obispo no sabe ni onde es esto, ni farta que hace.

El Ermitaño

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-Dígame, maestro y de los años de la guerra, ¿se sintió por estos montes?

-Si, si en esos años yó entabía era zagal, pero me recuerdo mu bien el día que llegaron los camiones del ejercito populal, ese que ician y los llenaron a «garrotazos» de mozos voluntarios del pueblo.

Y se llevaron a mi probeciquio hermanico pá nunca mas volver.

Y cuando llegaron los otros, ni se podía preguntal.
Y si no andavas listo, te eslomaban a garrotazos por ser Rojo.
Es eso lo que dicían..

Munchos, pero munchos años mi maere se queaba alli solica, esperando por si golvía…
            

   — # —

Ya no le insistí más.
Esas cosas es mejor no removerlas.
Lo aquí descrito puede haber existido en La Rogativa en las tierras altas de Murcia.

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Las Músicas de Ultramar

Hoy será bueno escuchar unas coplas de allá del Sureste de España, de la tierra de la ermita y su ermitaño.

La Gaceta de Ultramar. Día 2035. 3/06

Raspeando los caminos, el Ermitaño sin barbas y la Virgen Embarazá – II

Seguimos dándole a la bestia Prusiana.
Suave, pero con firmeza.

Un poco más adelante vemos allá al fondo abajo, del lado contrario que nos dijo el paisano, un caserío grande medio en ruinas «Collao de Abajo» ponía un cartelito.
Sin pensarlo tuerzo y me encamino al lugar.
Mi compañero de nuevo meneando la cabeza.

-¿Qué? -le pregunto.

-No, nada, es que la cabra tira al monte, yá se yá.

-Es solo un momentico, le digo.

Al llegar, hermosas ruinas de piedra de lo que fué un lugar apacible pa vivir, de 10 /12 casas apenas 2/3 en pié, una era una fuente lavandera con agua cristalina y lo mas precioso, al fondo abajo, entre las piedras, un rianchinho con un pigo de agua.

-¿Ves? ¿Lo vés, cómo aparecen las sorpresas…?
-Bueno, bueno, es suerte -me dice mi compañero.
Me lo grabo en la mollera y retomanos a por Ermita,

En no mas de 10 minutos, aparece en lo alto el monte.

Al llegar, la ermita está cerrada; damos unas voces y, remiramdo, vemos al fondo de la explanada, al amparo de la tapia, en lugar más soleado, un bulto dormitando, bien tapado de mantas del que solo aparecía la gorra.

Me acerco levemente pá no asustarlo y que le tiempo a que despertar, pero tengo que insistir.
Maestro, maestro, pero nada de nada.
Me da pena interrumpirlo de su siesta mañanera.
En eso que volvia sobre mis pasos, se acordó.
-Hola, ¿cómo estáis, jóvenes?

-Ná, que pasábamos por aquí y vimos la ermita.
-Ah, güeno, espera un minutico que llamo a mi mujer, ques questá algo sorda.

En unos minutos llega la ermitaña, toa de negro, pañuelo a la cabeza, más cerca de los 90 que de los 80, pero ágil como una cabra.
Con el ato de llaves de algunos cientos de años nos abre la pesada puerta y nos va mostrando todo.
Nos cuenta que en tiempos de la guerra escondieron la Virgen y toas sus joyas, porque en el pueblo decian que los rojos de la capital le iban a pegar fuego…

«Ante mí la vi.»
Imponente.
Bonita.
Con toas sus joyas reluciendo.
Me senté pa disfrutar el momento y pedirle alguna cosa…

No pude menos que pensar que esto en Ultramar no vá.

Le pregunté a la ermitaña si no tenia reparo que robaran tanta belleza.

No joven, nó, Dios no lo permite.
Joven ven, que veo que te gustan estas cosas, que te enseñe algo que te vá a gustar.

Y se metio por un pasadizo por atras del altar que daba a una escalinata y ahi apareció
otra sorpresa au mayor.
Varios frescos del siglo XVII (creo), bien coloridos y conservados.

De entre todos el mas top de top es la imagen de la Virgen con su familia y «Embarazá».
Le pregunté a la mujer por el embarazo de la Virgen.

-Joven, lo que pasa es que los curas se guardan estas cosas, porque piensan que el pueblo es ignorante…

Ahí repasé en mi mollera mis 4 años de Religión en el instituto y, efectivamente, eso no venía…

¡Qué perdida de tiempo!

Despues le agradecí, le dí unas pesetas -o euros- y un abrazo.

La Gaceta de Ultramar. Día 2034. 2/06



Raspeando los caminos, el Ermitaño sin barbas, y la Virgen embarazá I

Era un día fresquito pero soleado, el invierno daba sus últimos coletazos.
De esos de buscar un amparo pá dejar que el sol vaya calentando los güesos.
Pá sentir los resuellos del pecho aprovechando el calorcito.

Habíamos ido a la aventura, a pasar por caminos escondidos, de esos que no pasa nadie.
Mi BMW 320 raspaba su barriga por aquellos pedregales, levantando polvaredas secas.

Mi acompañante no reclamaba, ¡seguramente porque él no era el Amo de la bestia!

Pero daba cabezás de pena.
A cada raspada, le dolía el alma, ya con acumulo de pena, no pudo esperar y me soltó con delicadeza:

-¿Onde ostias vamos? Vas a destrozar el coche.

-Tranquilo -le dije- debe faltar poco y, además, este coche es tecnología alemana y si se rompe, pues trabajo pal mecánico, que de algo tendrán que vivir.
( Sin duda eran tiempos de Plata Dulce), como dicen en Ultramar.

En eso apareció un trigal.
Hermoso.
Reluciente.
Explotaba de belleza.
De esos de fin de verano, aunque estamos en primavera -pensé-…

Paré, lo remiré y sí estaba alli, no había duda.
Le eché una foto, «por las dudas».
Ahí caí en la cuenta que en Ultramar las estaciones estan cambiás y cuando aquí es primavera allí es otoño.
Entonces sería, que por azar de la vida, o sabiduría de la naturaleza el trigal se había mudao a nuestras tierras.
Y siguió su ciclo de vida como en sus pampas del Ultramar.

El Trigal

Un poquico mas p’alante, no lo podía creer…
De entre un  inmenso y seco pedrerío apareció un bancal de almendros viejos y retorcíos cargaos de almendras ya gordas pá cosechar.

Ahí vi de la callada sabiduria de las matujas.
De como no reclaman.
De su paciencia.
De vivir con lo que hay.

Del esforzado campesino, aliado del arbolico.
Su protector.
Su amigo.
Su compañero de viaje.

El pedregal

Continuamos arando los caminos, yá con mi copiloto un poco mas conformado por las gratas sorpresas que iban apareciendo.

-¿Lo ves, cómo pá ver hay que mirar? ¿Te das cuenta cómo el asfalto es pá gastar ruedas?

-No me jodas, vas a destrozar el coche y tú tan tranquilo.

-Escucha una cosa: dentro de unos años no sabremos si íbamos de coche o bicicleta, pero el día de hoy quedará en la memoria.

En eso, con tanta conversacion, casi me como a un paisano con su mula.
Paré, asi como pá disimular mi torpeza y pedirle disculpas.

-De ná joven, ve con Dios y con tiento.

-Maestro, ¿sabe ud. dónde está la ermita, que man dicho que está por estos montes?

-Si, estáis como 2/3 leguas, atrás de aquel collao, seguís tó tieso y al pasar una hondoná con un puñao de chaparros, torcéis pal lao izquierdo y al ratico la veréis aparecer en lo alto el monte.

Si no aparece naide aporrear bien la puerta grande, ques questan medio sordos los ermitaños.
Yá no estan mu catolicos no. Proveciquios, rondan los 90, pero no hay Dios que los haga vajal al pueblo.
Cualquier dia estira alguno los dos la pata y vamos a tener que correl.

Ale, que tengáis un dia güeno.

Ya con la conciencia apaciguada, y los ojos atentos al camino seguimos la andadura…

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Las músicas de Ultramar

Volvemos al tango de la mano de D’Arienzo con su orquesta tipica y la voz de Echague.

Si  duda uno de los maestros de orquesta de tango, que con su mano firme dirije los sonidos.

D’Arienzo & Echague

Paciencia

https://m.youtube.com/watch?v=7uya-FWs62Y

La Gaceta de Ultramar. Dia 2033. 1/6

Llegó el frio, ya cuesta salir a la terraza a esperar al Sol.
Pero me hace bien, con mi manta de pelo y bufanda de lana fina, da para aguardarlo.

En eso pensaba, qué raro soy, pues siempre escucho que dicen lo gustoso que es quedarse en la cama más tiempo y sobre todo en los dias fríos del invierno y yo al contrario…

Tal vez, podría ser, que en mis recuerdos de niño, quedó el gran placer que siempre al despertarme, ya estaba la lumbre encendida.
Era lo primero que mi padre hacía.
-Vamooos, que yá está la lumbre -decía.
Siempre, que estaba, era esa su rutina.
Sus palitos finos primero y encima unos buenos y secos piazos de olivera.
El hogariz eera ancho y hondo, tanto que daba pá sentarne dentro con mi sillita de anea.
Con un palito ponía a torrar unas rabanas de pan, pan de ese de carrasca.
Humeante todavía se lo pasaba a mi Lolina, pa que le pusiera una raya de aceite y una miajica d’azucar.
Mientras ella ya tenía listo el colacao.

Son esos recuerdos que todos tenemos, que nos acompañan por siempre y nos marcan el rumbo…

Seguramente tal vez es por eso que, al despertar, la cama no me dice nada.
Y con lumbre o sin ella comienzo mi día…

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Las Musicas de Ultramar
Abrí un poco con la musica Venezolana a ver si en breve, como el pajarillo verde consiguen todos volar de vuelta a su tierra.

Cecilia Tod

El pajarillo Verde
https://m.youtube.com/watch?v=6OJy-j9M5tw

La Gaceta de Ultramar. Dia 2032. 31/05

Chau ( hasta luego) en porteño y en paulista

Hoy escuché al pasar un «ciao», retorcÍ el pescuezo y era un amigo saludando, lo cumplimenté tambien.

Chau le dije yó, no se si me entendió, pues los giros de los idiomas son grandes y a veces es difÍcil entenderse, porque le quise decir «hasta luego», que en Ultramar del Sur y en las tierras Paulistas se puede sustituir y decir «chau» o «chaú», que esa es otra complicación que nunca resolví.
Me refiero a la ortografia…

Se diga como se diga, lo que le quería decir, esque escribir es como Rascar.
Es solo Empezar…

Igualico que la malaria una vez que la coges es para siempre, la puedes diluir, pero la sigues teniendo.

Asi que al dar el Ciao calculo que quiso decir Chau…

Por eso a  veces los idiomas están mal desarrollados.
En los pueblos originarios no existe el «NO»;
Digas lo que digas la respuesta es «SI».

En otra oportunidad estando supervisando la modificación de un camion para agrandar la capacidad de carga, allá por la periferia Paulista, nos atrancamos con los idioma, yo, erre que erre, que quería un camión con 8 metros de largo y el maestro mecánico que no y que no, que es imposible, y yo que sí, y que sí y el que nó.

Los dos cabezas duras el tipo un portugués brasileñizado y yo un gallego del Sur.

Hasta que faltando muy muy poco para empezar a los gritos, a alguien se le ocurrio coger una cinta metrica y ponerse a medir el chasis, miré y miré, y vi que media como de lado a lado
No, no, no…
Asi no, ooostias.

Es a lo largo, de la cabina para atras, le indicaba yo.
¡En eso nos paramos los dos y casi nos dá un sincope! Las bromas de idioma…
En portugues es al revés.
Largo = Ancho

Tambien
Pues No = Si

Así, a fuerza de berrinches, fui aprendiendo el idioma portugués y algunos giros.

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Desde Ultramar os veo yá en la vuelta a la «Nueva Normalidad».

Alguien dijo que no todo se compra con Oro.
Pero por Oro vendemos nuestros minutos.
Horas.
Dias.
Meses.
Años.

Que la Libertad no tiene precio.
Escuché.

La paradoja que hemos visto estos setenta y pico dias, es que estando presos hemos gozado de una Libertad impensable y tiene razon mi amigo.
«La Libertad no vale oro». Ha sido de gratis…

Asi que me da felicidad de seguir otros 70 dias y pico «Libre», en cuarentena que es lo que se viene por estos lares.

Y sobre todo, que ya en adelante no venderé ni un minuto de mi tiempo.
Lo regalaré,
lo donaré,
lo prestaré,
nunca más saldrá a la venta.


https://m.youtube.com/watch?v=lhD4CEZGquI

La Gaceta de Ultramar. Dia 2031. 30/05


Las Historias de Ultramar
«Los Carasucias»

Me contaron que tiempo atras existió una niña de la calle, que a los 9 añicos quedó sin padre.
De esos críos que sobreviven por sí mismos.
En este caso consiguió realizar gran parte sus sueños.
Creó su familia y consiguió que muchos niños tubieran una o dos oportunidades en su vida.
A los mayores  les transmitió dignidad y esperanza a traves de su trabajo diario.
Su nombre es Mónica Carranza.
Falleció en 2009.

El que me relataba esta historia me consta que participó del evento y con orgullo contaba lo que vió.
No recuerdo su nombre, todos le decian «El Gruista».

Por los a.zares de la vida y como soy culo de mal asiento
Si estoy sentado más de un par de horas, ya me comienzan a hormiguear las piernas y mi cabeza comienza a recalentarse.

Por esos mismos azares de la vida, cerca ya de la navidad del año noventa y pico, un día que pare a tomar un trozito de asao a la orilla de la ruta 3, en un chiringuito orillero donde los camioneros paran.
De esos que en cualquier lugar del mundo es comida buena y barata.

En eso ví llegar un imponente camión con un brazo de grua hidráulica de no menos de 15 kgs. de potencia y como en en mis años mozos lidié con esos trastos, saludé al Gruista, le alabé su equipo y le ofrecí un vinito.
Me dio las gracias, pero me dijo que no bebía en horas de trabajo.
Insistí y le ofrecí un refresco.

Al notar que era gringo me pregunto que hacía por estos lares.
-Conociendo le dije.
-¿Chileno por acaso?
-No, soy gallego del sureste y sí, los chilenos tienen nuestra misma tonada.

Sus manos eran fuertes y encallecidas por el trabajo del manejo de las cargas sin ayudante.

Vi que llevava una carga «Rara».
Diferente.
Heran unos  palet disparejos de diversos alimentos no perecederos, y entre eso, liadas en lienzos blancos dos medias reses.

No pude menos que preguntarle por su carga.

Vi que se le iluminó la cara.
Con orgullo me respondió que eran 15.000 kg. de comida pa los Carasucias.
Y siguió relantando
Que su jefe, un gringo gallego algo raro, unos días atras lo llamó personalmente y le preguntó si conocía algun lugar carente con niños pá ayudar.
Claro patrón, le dije, en mi barrio a 3 cuadras de mi casa estan los Carasucias y justo que mi mujer biene dandoles una mano 2/3 días por semana.

-Ah, bien raro tu patrón, le dije, pá gastar ese dineral.

Siguió su relato de seguido sin necesidad de tirarle mucho de la lengua.

-No, señor no.
Es raro si, pero es una Gauchada bien firme que nunca vi.
¿Quiere que le cuente?

Si, por favor, le escucho…

Se trata que el año retrasado, en el tiempo la navidad hubo por vez primera regalos pá los peones y obreros.
Tambien pa los clientes, pues segun el Gallego es costumbre allá en su tierra.

Quedamos muy agradecidos pues, no pidió nada a cambio.

Pero hubo un grave problema con los clientes, pues como el gallego no sabia de los manejos daqui;
a unos no les llegó nunca,
a otros  les llegó cambiao,
a algunos con faltantes.
Y otros quedaron con envidia, pues según;
El gallego desrespeto los Status

Así que este año decidió enviarles una tarjeta de felicitación y la plata utilizarla mejor.
Es por eso que me llamó y pensó en esto.
Y no fué facil la compra nó, pues pues los de la oficina siempre le armaban quilombo y el sabía que no eran de fiar.
Me dijo:

-Gruista, consigue comprar barato y bueno una partida de alimentos.

-Claro patron, pero usted tiene a su jefe de compras y fíjese no me vaya a cruzar a mi

-Gruista ud. sabe por qué le encomiendo esto.

-Si, se si.

-Manos a la obra entonces. Ah y no cuentes a nadie…
-Es asi que pasó, ¿sabe gallego…?
Asi que ahora me vá a disculpar que estoy yendo a hacer la entrega.

Le pedi su teléfono por si otro día tenia un ratito y me contaba como le fue.

Al despedirnos noté en sus formas que me miraba diferente a la que comunmente siempre senti por ultramar, como que los gallegos no son lo que les enseñan las escuelas.

—-
Un dia que fui a pasear al barrio de Mataderos, vi un rotulo a la entrada de un conventillo, que decia.
Los Carasucias.
Y filas de personas de todas las edades con su ollita o taperwares esperando su ración.

Recordé al Gruista y le llamé, quedamos pal próximo jueves en la parrilla de la ruta 3.

Ahi me contó de la Monica y del asaíto al que dias despues convidaron a su patrón el gallego.
De la guitarreada que le dieron.
Y de las bonitas navidades que fueron.

Me contaba que él mismo acompañó al gallego al albergue de Merlo, pues lo de Mataderos era el comedor Popular y un gringo solo por esos lugares dará quilombo.

Me contaba de lo impresionado que quedó su patron del albergue-escuela pues hera 1/2 cuadra con cancha de futbol, dormitorios, escuela, cocina, comedor, dispensario médico.
Todo lo necesario para que una juntada de gurises se hagan grandes y de provecho,

Mas impresionado se quedo cuando Monica le explicaba que allí tenian prohibida la entrada punteros, políticos y cualquier tipo de ayuda de manos de ellos.
Que esas gentes son como buitres al acecho del mas débil, pá picotearlos.

La Mónica le contaba al gallego las historias de su viejo, también gallego, maño de Zaragoza luchador de la guerra y de como fuéron engañados por los politicos pa matar a sus hermanos.
Y al contar ese relato le salia la rabia que su padre guardó.

Asi entre vinito, payadas y alguna milonga, transcurrió la tardecita. Es eso que me contó…
Acabado el relato le agradeci, nos dimos la mano y seguimos cada uno nuestro camino.
-Eh Gallego… -me dijo el Gruista-. Siga derecho pa la ciudad, que no son horas de gringos sueltos por estos cantos…
https://m.youtube.com/watch?v=Y32OHXTmh4k

La Gaceta de Ultramar Dia 2.030″& 29/05

«Los Guetos de BsAs»

Villas Miseria. Asentamientos. Barrios carenciados. Segun el color del político de turno le colocan un nombre.»Como lo de todos y todas»


La pregunta del millon es: ¿Por qué…?
Me Pregunto:
¿Por qué hay Villas?

Me Respondo:
Porque los alcaldes no crean nuevas zonas urbanas y dejan a los especuladores crear loteamientos sin hacer la infraestructura que la ley exige.
Al mismo tiempo la Justicia deja de hacer su trabajo de hacer cumplir la Ley.

Me Pregunto:
¿Por que las gentes van a vivir a una villa?

Me Respondo:
Porque no tienen otra opción.


Me Pregunto:
¿Hay solución?

Me Repondo:
Sí, perfectamente; se hace la infraestructura debida a traves de que la justicia asi lo exija a los responsables públicos y privados y les vaya en eso su patrimonio.

Pero, claro, con la Iglesia hemos topao.
Es una gran UTOPIA que la justicia trabaje en su trabajo.
Que se lea su Juramento. Que haga lo Justo.

¿Y entonces ?…
Dejar de darnos golpes en el pecho, de pensar tanto e irnos una semana de voluntario a hacer sopa de huesos.

¡¡SEGURAMENTE nos aparecerá alguna idea…!!
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Las Historias de Ultramar

Villa  Nicole ( Gran BsAs )

Al escuchar a los residentes de la villa, unas veces se ve resignación, otras bronca y siempre espíritu de lucha. El conformismo no es su lema, la esperanza no la pierden. Un techo yá es mucho y día a día intentan mejorarlo.
Se saben entre dos aguas: de un lado, los chorros; del otro, las autoridades. saben estar alerta de ambos. Cuando es necesario, se hacen notar, aunque saben que no adelanta mucho, pero eso en sí mismo yá es bastante para hacerse fuertes y unidos ante la Adversidad. Y Soñar en lo Imposible.

Creo que a eso le llaman «Utopia».

Y entre esas crian con dignidad a sus hijos.

https://m.youtube.com/watch?v=XB6MRCXBYuI

-Pero, bueno, como estas hay muchas en el mundo, lo veo en la TV…
-Sin duda que es así, pero te lo cuento porque yo no lo ví por la TV, ni lo leí…