Hace un ratito se fue el sol, me terminé el pastel de carne que empecé ayer.
En el trasluz de la tarde los escalones de la biblioteca, por el lado izquierdo según subes, se nota algo de polvo añejo.
En otras épocas eso sería imposible.
En otras épocas el brillo y la transparencia reinaba.
En otras épocas eran cosas tan imperceptibles.
Que parecían mágicas.
Pero la magia es escasa.
Era su mano que si era Mágica.
De la Mari.
En la Casa Grande…
En otro ratito amanecerá.
Será el amanecer del día 7.
Del 7 de octubre.
En Israel están ocupándose de establecer “el orden”.
“El orden” alterado por gentes inhumanas en ese día 7.
Sin duda lo lograran.
Es ese su destino sabido.
Aqui el destino va caminando.
Despacito, despacito.
A paso lento, lentito.
Cada uno su ritmo.
Miro a lo alto.
Solo nubes.
De vez en cuando algo del azul de cielo.
De vez en cuando un B-52 americano.
Con su carga mortal rumbo a ucrania y ahora también a Israel.
No desespero en espera de La señal
De una Señal.
De cualquier Señal.
¡Alo, alo!
Aquí la tierra…